Una ciudad como Casablanca en la que los espacios tradicionales comienzan a reformarse, me hace afinar la mirada sobre cuáles son los valores arquitectónicos que pudiera tener este pequeño poblado. Quizá el lector pensará que esta mirada se enfocará a las viviendas típicamente Chilenas, pero no será el caso, pues en la ciudad no existe este tipo; entonces como esta reflexión escrita está enfocada a la ciudad en transformación veremos algunos tipos valorables; sin embargo a punto de la extinción.
En un recorrido rápido hay tres vestigios de lo que llamamos los arquitectos “El modernismo” en Casablanca, que es un tipo arquitectónico aparecido en Chile a partir de los años 50 a 70.
El primer caso es de una vivienda en pleno acceso de la ciudad viniendo desde algarrobo. Se ubica en una arista muy angulada, que toma su forma y la transforma en un espacio para el habitar. Esta casa, de típicas formas redondeadas incluso para algunas ventanas, representa un elemento o pieza arquitectónica única en la ciudad. Como todo espacio que ya tiene algunos años claramente se ve amenazada por el abandono y el descuido, pues se encuentra en un entorno subvalorado por la comunidad y los planes de la administración.
El segundo caso corresponde al “Gran Hotel”, lugar en donde se recibía al visitante que pernoctaba en la comuna .Posteriormente este recinto sirvió de lugar de eventos para graduaciones y actos públicos. Finalmente hoy en día reposa agónicamente esperando su desaparición, pues lo único que queda de él es su fachada principal, que aún conserva la belleza y esplendor de la época. Esta obra se encuentra en una de las avenidas principales (Diego Portales).
El tercer caso fue encontrado casualmente en calle Caupolicán no muy central en la ciudad .De ella se conserva su fachada con una edificación posterior de menor data y estructura liviana. Esta casa no posee registros de planos, por lo mismo es difícil estimar su data, pero su tipo obedece claramente al modernismo.
La reflexión que se plantea es la inculturización de los emprendedores cuando adquieren una propiedad para un negocio determinado. Ello implica la desaparición de los valores reales y tan escasos en las estructuras urbanas. Esta idea de arrasar con todo, sin preguntarse si aquel vestigio del pasado pudiera tener un aporte a la imagen patrimonial colectiva.
Waldo Vera
Arquitecto





Que buen Post, no existira forma de levantar este tema con las autoridades municipales ...